Una ventana en Sevilla y otra en Burgos no ahorran lo mismo
La misma ventana, el mismo instalador, el mismo precio y el mismo día de montaje pueden dar dos ahorros calculados distintos según dónde esté la vivienda. No es un defecto del sistema: es exactamente lo que el sistema pretende reflejar.
Una ventana no ahorra energía por sí sola. Ahorra energía porque reduce el intercambio térmico entre el interior y el exterior. Y la cantidad de intercambio que hay que evitar depende de cuánto frío hace fuera en invierno y cuánto calor en verano.
En Burgos, una ventana trabaja sobre todo contra la calefacción. En Sevilla, sobre todo contra la refrigeración. Las necesidades son distintas, y las metodologías de cálculo del ahorro lo reflejan.
Qué hay en el catálogo
El catálogo residencial vigente de MITECO contiene una ficha específica para la renovación o sustitución de ventanas en edificios de viviendas. Como el resto de fichas, establece tres cosas: la descripción de la actuación, la metodología de cálculo del ahorro y la documentación requerida.
La ficha no dice «una ventana nueva ahorra tanto». Establece un procedimiento. Y en ese procedimiento entran variables que el propietario no siempre asocia con una ventana.
- Las prestaciones térmicas del hueco antes de la actuación.
- Las prestaciones del hueco instalado.
- La superficie afectada.
- La ubicación y la zona climática correspondiente.
- El tipo de edificio y su uso.
La diferencia entre la situación de referencia y la posterior es lo que genera el ahorro. No el precio de la ventana.
Las zonas climáticas no son una invención del CAE
La clasificación climática que se utiliza en edificación española lleva años en uso: es la del Código Técnico de la Edificación, que divide el territorio en zonas identificadas con una letra para la severidad de invierno y un número para la de verano.
Por eso una vivienda en la meseta norte y otra en el litoral mediterráneo no comparten hipótesis de cálculo, aunque el material instalado sea idéntico. La normativa térmica ya trataba distinto a esos edificios mucho antes de que existieran los certificados de ahorro.
El sistema de fichas hereda esa lógica. Y la lleva un paso más allá en un caso concreto.
El caso de Canarias
El catálogo incorpora fichas específicas para determinadas actuaciones en Canarias. Existen variantes propias para algunas medidas de envolvente y de ventanas.
La razón es evidente en cuanto se piensa: el clima canario no encaja bien en las hipótesis pensadas para la península. Las necesidades de calefacción son mínimas en buena parte del archipiélago y el peso relativo de la refrigeración es otro. Aplicar sin más una metodología peninsular daría resultados poco realistas.
Que el catálogo se moleste en crear variantes territoriales dice bastante sobre cómo funciona el sistema: no reparte una cantidad por actuación, intenta estimar un ahorro plausible.
Qué significa esto en la práctica
Para quien está pidiendo presupuestos, tres consecuencias concretas.
Una oferta genérica es sospechosa
Si alguien ofrece la misma cifra de ahorro para cualquier vivienda sin preguntar dónde está ni cómo era el hueco anterior, no está aplicando una metodología: está estimando a ojo. Conviene pedir qué ficha se va a aplicar y con qué datos.
Los datos del hueco anterior son parte del expediente
Si la situación de referencia forma parte del cálculo, hay que poder documentarla. Una vez retirada la carpintería vieja, reconstruir sus características puede ser complicado. Es el mismo problema que aparece con la caldera que se va en el camión: los datos hay que capturarlos antes.
Comparar ofertas exige comparar supuestos
Dos estimaciones de ahorro distintas para la misma obra pueden significar dos cosas: que una está mejor calculada, o que parten de hipótesis diferentes. Preguntar por las hipótesis es más útil que quedarse con el número mayor.
Un ejemplo para ver el mecanismo
Los valores siguientes son ilustrativos y no proceden de ninguna ficha concreta. Sirven únicamente para mostrar por qué la ubicación cambia el resultado.
| Factor | Vivienda en clima frío | Vivienda en clima cálido |
|---|---|---|
| Demanda dominante | Calefacción | Refrigeración |
| Meses con demanda alta | Muchos | Menos, pero intensos |
| Efecto principal de la ventana | Reducir pérdidas de calor | Reducir ganancias no deseadas |
| Ahorro calculado | Depende de la ficha aplicable | Depende de la ficha aplicable |
La última fila es deliberadamente aburrida, y esa es la idea. El resultado no lo decide la intuición ni una tabla comercial: lo decide la metodología aplicable al caso.
Lo que no cambia con el clima
Hay una parte del proceso que es igual en Sevilla, en Burgos y en Las Palmas.
- La fecha de ejecución debe respetar el marco temporal del Real Decreto 36/2023, en vigor desde el 26 de enero de 2023.
- El ahorro debe poder acreditarse con documentación.
- El expediente debe superar la verificación por un verificador acreditado.
- La titularidad del ahorro debe estar clara y la contraprestación, definida.
- Y no existe un precio público por kWh: la contraprestación se acuerda entre las partes.
En resumen
Cambiar las ventanas puede generar un ahorro elegible dentro del Sistema CAE, y existe una ficha residencial pensada para ello. Pero el ahorro no es una propiedad del producto instalado, sino de la diferencia entre la situación de partida y la final, en un lugar concreto y con un clima concreto.
Por eso la pregunta útil ante un presupuesto no es «cuánto ahorra esta ventana», sino «cuánto ahorra esta ventana en esta casa, según qué ficha, y con qué datos de partida».
Fuentes
- MITECO — Catálogo vigente de fichas, sector residencial — https://www.miteco.gob.es/es/energia/eficiencia/cae/catalogo-de-fichas/catalogo-vigente-de-fichas/residencial.html
- Código Técnico de la Edificación — zonas climáticas — https://www.codigotecnico.org/
- BOE — Real Decreto 36/2023, de 24 de enero — https://www.boe.es/buscar/act.php?id=BOE-A-2023-2027
La elegibilidad de cada actuación, el ahorro calculado, la verificación y la contraprestación dependen de la actuación concreta, de su documentación, de los agentes participantes y de la normativa vigente. Las cifras que aparecen en los ejemplos son ilustrativas y no representan precios de mercado ni resultados esperables. Consulta siempre el catálogo de fichas vigente de MITECO y la normativa publicada en el BOE antes de tomar decisiones económicas.


